Compartiendo el universo.

Cada persona lleva dentro un universo: recuerdos, sueños y pequeñas cosas que solo ella conoce.

A veces encontramos a alguien con quien compartirlo. Caminamos juntos, nos hacemos sitio y descubrimos otros colores en lo que parecía cotidiano.

Compartir el universo es eso: dejar que alguien entre en nuestro mundo y acercarnos al suyo, sin tener que ser iguales.

Una pequeña historia sobre la complicidad y la alegría de caminar en compañía.